Arquitectura sin excesos

El jurado de los Premios FAD 2012 selecciona 21 edificios “capaces de dar respuesta a la necesidad real de la sociedad”

Escuela infantil de Asunción Linares, en Ojos de Salado, Granada.

¿Qué tienen en común la casa construida en Cadaqués por Stephen Bates; la ampliación del Museo Picasso de Barcelona de Jordi Garcés; la escuela infantil Asunción Linares de Granada, construida por Elisa Valero; una casa cuartel en la localidad valenciana de Moncada levantada por Carlos J. Meri, y el auditorio municipal de Teulada, en Alicante, obra de Francisco Mangado? Que todos son edificios acabados de construir durante 2011 y que todos han sido seleccionados, junto con otros 16, como finalistas de los Premios FAD de Arquitectura. En total, los premios convocados en esta edición de 2012 serán 36, si se suman los 21 de arquitectura,  5 de interiorismo, 6 en la categoría de ciudad y paisaje, y 4 de intervenciones efímeras.

Casa de Cadaqués, de Stephen Bates.

El jurado de la 54ª edición, presidido por el arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra, con vocales como Marta Cervelló, Ignasi Forteza, Victoria Garriga e Inés Lobo, entre otros, ha destacado que “los trabajos seleccionados ponen de manifiesto el altísimo nivel de la arquitectura que se realiza en la península Ibérica, que la sitúa por delante de la arquitectura europea”. Los criterios que han seguido están en la línea, según Vázquez Consuegra, de “premiar una arquitectura capaz de dar respuestas a necesidades reales de la sociedad y que huye de los excesos formales y arquitectónicos, y potencia los espacios públicos y comunitarios”.

Casa Cuartel de Moncada (Valencia), obra de Carlos J. Meri.

Entre las cinco intervenciones de interiorismo seleccionadas, destacan la economía de los materiales de la reforma realizada por Íñigo Beguiristáin en Pamplona y el rigor y la sensibilidad del trabajo de Joao Mendes en la rehabilitación de una casa de Coimbra. Entre las intervenciones efímeras, el jurado ha destacado la sencillez de la iluminación navideña del Gran Hotel de Barcelona: una simple bombilla colocada en cada una de 45 ventanas que miran a la Via Laietana, instalación realizada por Maria Güell. Por último, el FAD ha seleccionado cuatro libros con el premio de pensamiento y crítica, entre ellos El jardín de la metrópoli, de Enric Batlle, y La Barcelona de ferro, sobre el destacado ingeniero catalán Joan Torras, comparado con el mismo Eiffel, de Assumpció Feliu y Antoni Vilanova, editado por el Muhba.

Los miembros del jurado han llegado a esta selección tras analizar 518 trabajos presentados (283 de arquitectura y 87 de interiorismo), de los que el 92% provienen de España; de este porcentaje, el 50% son catalanes. Los premios se entregarán el próximo 12 de julio en el FADFest, un punto de encuentro entre profesionales, empresas y público alrededor del diseño.