Cataluña garantiza la sanidad a los 'sin papeles' por "salud pública básica"

La Generalitat rechaza aplicar el decreto de Rajoy por una cuestión de "salud pública básica"

"Combatir el turismo sanitario no pasa por excluir a los inmigrantes del sistema", dice Salud

Mas duda que pueda mantenerse una sanidad "universal y gratuita"

El presidente del ejecutivo catalán, Artur Mas (d), conversa con el consejero de Salud, Boi Ruiz (i), en el Parlament. EFE

La Generalitat de Cataluña se niega a dejar a los inmigrantes en situación irregular en España sin acceso a la sanidad pública como establece el decreto del Gobierno de Mariano Rajoy, que prevé dejar a los sin papeles sin tarjeta sanitaria aunque estén empadronados. "En Cataluña garantizaremos la salud pública y la atención primaria a todos los inmigrantes. Es ineludible", ha asegurado la secretaria del Departamento de Salud de la Generalitat, Roser Fernández, en una entrevista en la emisora de radio RAC-1.

Fuentes del Gobierno catalán han precisado que "hay que adoptar todas las medidas para combatir el turismo sanitario y de contención del gasto para garantizar la sostenibilidad del sistema", pero la forma de hacerlo "no pasa por excluir de la atención primaria y de la salud pública a un colectivo que está empadronado y, por tanto, tiene garantizado en estos momentos el acceso a la tarjeta sanitaria y al sistema sanitario", han explicado estas fuentes.

Según Fernández, la negativa a atender a los inmigrantes sin papeles provocaría movimientos de población hacia las comuinidades que no aplicasen la medida, algo que considera "contrario" a lo que se perseguía. "Nosotros damos prioridad a dar asistencia a todos los que lleguen a Cataluña y también a los ciudadanos que ya están aquí. Es un problema de salud pública básica", ha precisado.

La Generalitat pretende defender su posición, que el consejero Boi Ruiz detallará esta tarde en el Parlament, primero por la vía de la negociación. "Intentaremos que el Gobierno central tramite sus medidas como proyecto de ley, proceso en el cual intentaremos introducir enmiendas" para que los inmigrantes no pierdan el acceso a la sanidad pública. Si esta vía fracasa, el Gobierno catalán sopesa solicitar un informe al Consejo de Garantías Estatutarias (órgano consultivo de la Generalitat) como paso previo a la presentación de un hipotético recurso al Tribunal Constitucional.

Poco después de las declaraciones de Fernández, la ministra de Sanidad, Política Social e Igualad, Ana Mato, ha asegurado en Radio Nacional que los sin papeles con VIH o enfermos de cáncer tendrán la asistencia sanitaria "cubierta" a través de convenios entre las comunidades autónomas y organizaciones de apoyo a esta población. "Está previsto en el marco del desarrollo reglamentario", ha asegurado Mato. Estas declaraciones contrastan con las ofrecidas por el Gobierno de Rajoy tras la aprobación del decreto, que apuntaban a que todos los inmigrantes en situación irregular iban a perder la tarjeta sanitaria y, por tanto, solo serían atendidos en urgencias.

Por otra parte, pese a lo expresado por el Departamento de Salud esta mañana, el presidente catalán, Artur Mas, ha cuestionado abiertamente en el Parlament que se pueda mantener la atención sanitaria universal y gratuita. En una respuesta al presidente del Grupo Socialista, Joaquim Nadal, Mas ha señalado que el copago por la atención sanitaria es una opción muy mayoritaria en Europa. "Dígame un solo país de la Europa continental donde la sanidad sea gratuita como en España", ha dicho Mas antes de asegurar que solo Grecia tiene un sistema parecido al de España. Tras recordar que incluso países como Alemania cobran por la atención sanitaria, Mas ha cuestionado que España pueda mantener su actual nivel de servicios sanitarios. "¿Podrán España y Cataluña mantener esta situación tan diferente a la del resto de Europa? Esto es un interrogante de cara al futuro", ha planteado.

Esta afirmación del presidente de la Generalitat llega tras muchas semanas de presión de la Generalitat al Gobierno central para que autorice el copago por la atención sanitaria. La semana pasada, a través de un artículo en EL PAÍS, el consejero de Economía, Andreu Mas-Colell, propuso que los hospitales cobren cinco euros por día de hospitalización y que las rentas elevadas (más de 100.000 euros) se hagan cargo del cien por cien del coste de los medicamentos.