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A Coruña abre el Museo Nacional de Ciencias “como señal de vida”

Con un coste de 23 millones, el público accederá el 1 de junio

De izquierda a derecha, la Princesa Leticia Ortiz, Núñez Feijóo, el Príncipe Felipe, Negreira y Ramón Núñez.
De izquierda a derecha, la Princesa Leticia Ortiz, Núñez Feijóo, el Príncipe Felipe, Negreira y Ramón Núñez.

Cuatro años y ocho millones de euros costaron inaugurar al fin ayer en A Coruña y en presencia de los Príncipes de Asturias el nuevo Museo Nacional de Ciencias y Tecnologías (Muncyt). “Una señal de vida y de esperanza” en estos tiempos, afirmó su director Ramón Núñez al considerar que este tipo de instalaciones públicas son esenciales, aún pese a la crisis, porque “pone fin al retraso de España en la difusión y popularización de la ciencia que otros países tenían resuelto desde el siglo XIX”.

Segunda y moderna parte del museo que lleva más de 30 años instalado en una parte de la Estación de las Delicias de Madrid, el espectacular prisma de cristal de A Coruña es la historia también de cómo las administraciones reciclan recintos construidos en tiempos de desproporcionados gastos públicos en edificios que no tenían realmente una finalidad. Premio Nacional de Arquitectura Joven, el cubo de vidrio con vistas al mar de Riazor diseñado por Victoria Alonso y Ángel Acebo costó 15 millones a la Deputación da Coruña. Pretendía crear una escuela de danza. Pero tras varios años inacabado y sin dotación para abrirse, el organismo provincial lo cedió al Gobierno central en 2008 para este cometido.

Atrás quedó el tortuoso proceso para readaptar el edificio a su papel de museo nacional. Y aunque los recortes le impidieron abrir todas las salas que proyectaba, el interés se disparó por visitar un nuevo centro que, tras una jornada de puertas abiertas, hoy todo el día, y excursiones escolares durante el resto del mes, se abrirá al público el 1 de junio. Cuenta con más de 300 piezas muchas originales y destacadas. Aunque la joya de la corona sea la parte frontal de un Jumbo, el Lope de Vega de Iberia. Se podrá recorrer por dentro el avión —27.000 kilos sostenidos por una rueda— que trasladó el Guernica de Nueva York a Madrid en 1981.

Pero hay otras muchas curiosidades, quizás más desapercibidas pero igualmente impactantes, como el primer ordenador que llegó a España, un IBM 650 adquirido en 1959 por Renfe. O descubrir que el ancestro de los libros electrónicos es un invento de una maestra de Ferrol Ángela Ruiz Robles, que patentó en 1949 “un procedimiento mecánico, electrónico y a presión de aire para la lectura de libros”. Los inventos del velcro, la cremallera y descubrir cómo funcionan las máquinas de escribir o probar a intentar despedezar una televisión en el taller de chapuzas son otras primicias.