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sucesos

El autor de la quema de un cajero guardaba un manual de ‘kale borroka’

Eran textos antiguos y también en su casa tenía material para actos violentos

La Ertzaintza ha localizado “manuales antiguos de kale borroka”, además de diverso material, en el domicilio del hombre detenido este pasado martes por la quema de un cajero automático en la localidad vizcaína de Sestao, según ha confirmado el consejero de Interior, Rodolfo Ares.

Alrededor de las cinco y media de la mañana, el supuesto autor del incendio, de 36 años y con dos detenciones anteriores por participar en desórdenes públicos, ingresó con quemaduras graves en piernas y brazos en un centro hospitalario, donde la Ertzaintza procedió a su detención por su implicación.

Posteriormente, según ha informado el consejero de Interior, se localizó, en el domicilio en el que residía, “manuales antiguos de kale borroka y algún que otro material para provocar actos de violencia callejera como el que le produjeron las quemaduras”.

En prisión dos de los detenidos tras una muerte en Barakaldo

A su vez, dos de los tres detenidos el martes como presuntos autores de la muerte a golpes de un hombre de 41 años en Barakaldo, ingresaron ayer en prisión por orden del juez que lleva el caso, mientras que el tercero ha quedado en libertad con cargos. Los ingresados en prisión son A.S.C., de 21 años y residente en Zarátamo (Bizkaia) y E.S.L., de 23 y vecino de Galdakao, ambos con antecedentes policiales por hechos violentos, según la Ertzaintza. El tercero, E.A.B., de 18 años, ha quedado en libertad con cargos y obligado a presentarse periódicamente ante el juez. Este joven, nacido en Barakaldo y residente en Espinosa de los Monteros (Burgos), carece de antecedentes.

La agresión en la que resultó muerto este hombre, J.M.R., vecino de Barakaldo, se produjo sobre las 3:15 horas de la madrugada del martes en las cercanías de una conocida discoteca próxima al centro comercial y de ocio Megapark de esta misma. Como consecuencia de la paliza, el hombre quedó herido grave tumbado en el suelo y sangrando abundantemente por la nariz. Fue atendido por los servicios médicos desplazados al lugar que no pudieron reanimarle.

Tras prestar declaración ante la Ertzaintza, los detenidos fueron puestos a disposición del juez. Los agentes reconocieron las dificultades en los interrogatorios para conocer su versión de los hechos.