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Aguirre sale “con las pilas cargadas” del Congreso del PP más neoliberal

La presidenta regional lidera el discurso que espera sirva de inspiración a Rajoy

Rajoy y Aguirre se abrazan en el Congreso del PP de Madrid. Ampliar foto
Rajoy y Aguirre se abrazan en el Congreso del PP de Madrid.

El Partido Popular de Madrid cerró su XV Congreso reforzado en su espíritu gremial y con la figura matriarcal de Esperanza Aguirre en su apogeo. El orgullo por la bandera española —“como hacen los demás países europeos y americanos”— fue la guinda del discurso neoliberal que pretenden impregnar desde la sede del Gobierno regional en la Puerta del Sol las reformas políticas y económicas de La Moncloa. Entre tostadoras azul PP y compromisarios luciendo en sus ropas pegatinas con la enseña amarilla y roja, la herencia de los padres fundadores de Estados Unidos fue una vez más reclamada por los ideólogos del partido.

En un ambiente de concordia en el que plantear una corriente crítica con la lideresa era un anatema, los principios compartidos por Benjamin Franklin, John Adams o Thomas Jefferson, tres de los autores de más renombre de la primera Constitución de la historia, corrían de boca en boca como los preceptos de Margaret Thatcher. La libertad de los individuos, con el Estado de árbitro y garante de los derechos, trazó las líneas maestras de la hoja de ruta popular hasta el siguiente Congreso, previsto para dentro de tres años. “Empezamos otra etapa con las pilas cargadas en lo ideológico y lo político. ¡No vamos a aceptar la superioridad moral de una izquierda que deja en el paro a cinco millones de españoles y una deuda que van a tener que pagar nuestros hijos y nuestros nietos!”, clamó Aguirre.

“La jefa”, según la presentó en el cónclave el alcalde de Alcalá de Henares, Bartolomé González, premiado con una vicesecretaría creada ex profeso, cumplió sus pretensiones con creces. Salió del Congreso con más popularidad de la que contaba, incrementando el respaldo de las bases hasta el 97,2% de los votos. Un punto más que en 2008 y una cifra rara de ver en democracia. Aguirre también mejoró la posición de sus primeros espadas, con Ignacio González consolidado como secretario general del PP madrileño.

Con González colocado en la pole position de la carrera de sucesión que los aguirristas librarán algún día, Javier Fernández-Lasquetty es otro de los ganadores del Congreso. La filosofía del consejero de Sanidad y vicesecretario de Acción Política del PP se palpó en las ponencias del encuentro. Él mismo lo desveló al explicar que “en todas se destacó la libertad de elección”. Responsable del primer gabinete de Aguirre en su estreno a los mandos del Ministerio de Educación hasta que dio el salto a la secretaría general de FAES, Lasquetty adelantó algunas de las medidas que el Ejecutivo regional estudia: “La libertad de elección fue implantada hace año y medio en Sanidad y está funcionando bien. Esta medida se ha extendido al ámbito educativo y se pretende hacerlo en los servicios sociales y en la actividad económica, para que no haya nadie que diga a un comerciante cuándo tiene que abrir o cerrar o cuando poder hacer rebajas”.

Las convicciones de la corte neoliberal de Aguirre, “orgullosa” de dirigir la única autonomía donde se han creado empleos en el último trimestre computado, quedaron emborronadas por la política de recortes desarrollada desde la Administración Central.

Para disgusto de los cabezas pensantes, la subida del IVA anunciada para 2013 —comunicada de tapadillo el viernes por el ministro de Economía, que anunció que se incrementará “la imposición del consumo” sin referirse al impuesto por su nombre— choca con los fundamentos del PP de Madrid. “En la Comunidad partimos del principio de no subir los impuestos y cuando es posible bajarlos”, coincidían los distintos corrillos de poderosos. A más de uno se le secó la garganta cuando le recordaron la “campaña de rebelión” que Aguirre encabezó contra la subida del IVA del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en 2010.

Las imágenes rescatadas de los archivos digitales de Rajoy con la presidenta regional en campañas con el lema “No más IVA” no aguaron aun así la verbena popular. Los principales barones del partido arroparon a Aguirre en su coto madrileño. “Querida Esperanza, si el déficit de todas las comunidades autónomas fuera como el de Madrid o Galicia, no estaríamos hablando de esta crisis”, la piropeó el presidente de la Xunta gallega, Alberto Núñez Feijóo. Encantada de ser una referencia a seguir en Génova, Aguirre no se arrugó. “Vamos a salir de la crisis, no os quepa la menor duda. ¡Por Madrid y por España, pico y pala!”.