Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El euro por receta coexistirá con el pago del Gobierno en Cataluña

Boi Ruiz cree que pagar más por los fármacos es "insuficiente" para garantizar el sistema

Boi Ruiz con la ministra de sanidad Ana Mato
Boi Ruiz con la ministra de sanidad Ana Mato

Cataluña, la comunidad que rompió el tabú del copago sanitario en el país, mantendrá el euro que cobra por cada receta si el Gobierno español no amplía el copago al conjunto de la sanidad pública. Es la postura defendida ayer por el Departamento de Economía de la Generalitat y la que insinuó el consejero de Salud, Boi Ruiz, tras la reunión del Consejo Interterritorial de Sanidad. Este asumió que aplicar modificar el sistema de copago farmacéutico resulta “insuficiente” para garantizar el sostenimiento de la sanidad pública. “Cataluña no puede ir más allá y necesitaremos más medidas”, señaló el consejero. El consejero de Economía y Conocimiento, Andreu Mas-Colell, defendió que de momento el Ejecutivo catalán mantendrá el euro por receta, que al estar incluido en los Presupuestos de 2012 “es ley” y “no está en discusión”.

La Generalitat considera que el ajuste exigido por Bruselas requiere ampliar el copago en las distintas facetas de la sanidad, como por ejemplo las visitas al médico y la realización de pruebas diagnósticas. Solo en caso de que el Gobierno central diera pasos en esta dirección, la Generalitat contemplaría la posibilidad de suprimir el euro por receta. “Se trata de una ley de acompañamiento de los presupuestos y las leyes deben cumplirse”, detalló un portavoz de Economía sobre la eventual suspensión de la medida. Ruiz, por su parte, aseguró que el copago de la Generalitat y el del Gobierno central “son compatibles” aunque precisó que la próxima semana “se estudiará” como compaginarlas.

La polémica sobre la posibilidad de aplicar dos copagos distintos en Cataluña llegó hasta el Parlament. El primer secretario del PSC, Pere Navarro, exigió a la Generalitat que retire el euro por receta cuando el Estado implante las medidas de copago previstas. “Que se retire de forma inmediata el euro por receta y todas aquellas medidas que tienen que ver con el copago”, subrayó. El presidente del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona y del consejo asesor sanitario del Gobierno catalán, Miquel Vilardell, sí dio el visto bueno al copago farmacéutico. “Si se hace bien puede ser una buena fórmula”, señaló Vilardell.

El Colegio Oficial de Enfermeros y Enfermeras de Barcelona, por su parte, reclamó que la Generalitat no aplique el euro por receta para evitar un “doble castigo” a los usuarios de la sanidad pública en Cataluña. “El Gobierno se limita a improvisar y ahora los catalanes deberemos repagar doblemente”, criticó también el líder de UGT en Cataluña, Josep Maria Álvarez. Se trata de la opinión contraria a la del consejero: las medidas previstas “no suponen un esfuerzo sobreañadido a los ciudadanos de Cataluña con respecto a la financiación sanitaria”, aseguró Ruiz.

La Generalitat no contempla por ahora retirar el copago que el Parlament aprobó en marzo con los votos de CiU y PP. Confía en que el Gobierno de Mariano Rajoy se decida a implantar medidas difíciles e incluso impopulares que permitan dar un salto en la reducción del déficit, que debe pasar del 3,72% al 1,5% del Producto Interior Bruto este mismo año. Por ello Mas-Colell reclamó al Gobierno que abra el debate del “copago sanitario”, es decir, no solo el que atañe a los medicamentos.

El consejero considera que, una vez agotada la posibilidad de acometer más recortes en el gasto sanitario, la reducción del déficit debe realizarse por la vía de nuevos ingresos. Para ello necesita que el Ejecutivo de Rajoy se atreva con la reforma de la sanidad y la educación, puesto que esta beneficiaría a las comunidades, cuyo gasto se dirige fundamentalmente a gestionar esos servicios. “Es indispensable que el copago sanitario se extienda, si se quiere condicionado por la renta”, aseguró Mas-Colell.