Grifols plantea pagar a los donantes de sangre para ayudar a los parados

El directivo de la empresa de hermoderivados afirma que sería un complemento para el paro

El consejero delegado arremete contra el Gobierno por “abusar” de la industria farmacéutica

Centro de donación de sangre de la Comunidad de Madrid. / SAMUEL SÁNCHEZ

¿Debe volver España a autorizar el pago de donaciones de sangre para obtener derivados del plasma? ¿Sería de ayuda en tiempos de crisis? Es insólito el debate que se ha abierto esta mañana en la escuela de negocios ESADE de Barcelona, en la que ha impartido una conferencia el presidente y consejero delegado de Grifols, Víctor Grífols. “En Estados Unidos tenemos 147 centros de donación [que reciben 6,6 millones de donaciones], en épocas de crisis, si pudiéramos tener centros de plasma podríamos pagar 60 euros por semana, que sumados al paro son una forma de vivir”. En España está prohibido pagar las donaciones de sangre desde 1985. “¿Por qué no lo podemos hacer?, serían centros que crearían empleo [6.000 en Estados Unidos] y dinero para los donantes que podría estar aquí [500 o 600 millones de dólares al año]”.

Grífols ha cuestionado los argumentos “éticos” para oponerse a la venta de plasma. “¿Es que es más ético que traigamos el plasma pagado en Estados Unidos para tener hemoderivados aquí?”, ha preguntado el directivo, que ha recordado que Alemania, Austria y República Checa sí lo permiten. “Aquí no están por la labor”, ha explicado respecto a la actitud de la Administración, pero ha lanzado una advertencia: “Algún día tendrá que acabarse, si un día Estados Unidos no deja exportar plasma, no habrá suficiente”. Grífols ha revelado, además, que si las actuales investigaciones en células madre para combatir la enfermedad de Alzheimer fructificaran, la demanda de plasma se multiplicaría por 28. “¿De dónde lo sacaríamos?”, ha preguntado.

El empresario ha explicado que Grífols “fracciona algo de plasma español, el exceso de donantes, y se devuelve el producto hemoderivado, pero no se paga por ello a los bancos de sangre”

Desde la platea, un doctor del Banco de Sangre ha defendido la voluntariedad de las donaciones de sangre en España (para obtener derivados de la sangre, no del plasma) y ha recordado que en países como Holanda también se dona voluntariamente el plasma. La respuesta de Grífols ha sido: “Hay que tener los pies en el suelo”. “Holanda no es ni un país; es como un club, como Andorra, todo el mundo se conoce”. El empresario ha explicado que Grifols “fracciona algo de plasma español, el exceso de donantes, y se devuelve el producto hemoderivado, pero no se paga por ello a los bancos de sangre”.

Tras la compra de Talecris en 2011, Grifols se ha convertido en la primera compañía del mundo como proveedor de plasma y el tercero en producción de hemoderivados, tras Baxter y CSL. Las ventas en 2011 ascendieron a 2.000 millones de euros (si se cuenta Talecris), de las que solo el 9% fueron al mercado interior.

Ante las preguntas del auditorio, Víctor Grífols, también ha arremetido contra el Gobierno español por su política de bajada de reducción del gasto farmacéutico. “La industria farmacéutica está mal: ¿quién fija el precio? El ministerio; ¿quién es tu cliente? La Seguridad Social; ¿quién te paga, o no? El Estado… Está claro que le conviene bajar precios; este abuso es terrible para muchas empresas, no podrán sobrevivir”. Grífols ha recordado que la industria acumula descensos de precio del 15% y el 7% en los dos últimos años y como ejemplo ha asegurado que durante 17 años el Gobierno español mantuvo el mismo precio de uno de sus medicamentos.

Sobre la nacionalización de YPF por parte del Gobierno argentino, ha afirmado: “Lo siento mucho, Repsol o no tenía que haberse ido o tenía que haberse marchado antes. Hay que devolverle el favor a Argentina”.

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