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Territorio vende 90 hectáreas de los Aiguamolls de l’Empordà para hacer caja

Los ecologistas consideran la operación “contraria a los intereses públicos”

Vista de la finca puesta en venta por el Incasòl.
Vista de la finca puesta en venta por el Incasòl.

La necesidad de recaudar ha llevado a la Generalitat de Cataluña a poner en venta 90 hectáreas del parque natural de los Aiguamolls de l’Empordà (Alt Empordà). Por un valor de salida de 2,5 millones de euros, el comprador adquirirá pastos y franjas de bosque rodeados de varios cursos fluviales, un conjunto arquitectónico de mediados del siglo pasado y cuatro masías en ruinas. La entidad ecologista Salvem l’Empordà ha solicitado al Incasòl y al Departamento de Territorio y Sostenibilidad, cuyo titular es Lluís Recoder, que se suspenda la venta por resultar “contraria a los intereses públicos” y abrir la puerta a “usos especulativos privados”.

La finca, situada en los municipios de Pau, Peralada y Castelló d’Empúries, incluye un conjunto de edificaciones denominado Torre Mornau, articuladas alrededor de un patio central y una masía construida en 1945. El Ejército compró la finca en 1946 y la utilizó 20 años como yeguada militar para la cría de caballos. El Incasòl adquirió los terrenos en 2006, explicó un portavoz del organismo. Este no concretó el precio de compra, aunque precisó que es similar al de venta actual. La finca estaba siendo cuidada desde entonces por dos masoveros.

Situación de la finca. ampliar foto
Situación de la finca.

La Generalitat sacó al mercado los terrenos hace un mes para “obtener rendimiento económico” y “ahorrar en la gestión y el mantenimiento”, explicó el portavoz del Incasòl. Hoy se acaba el plazo para la presentación de ofertas y hasta ayer solo se había presentado una. La finca está regulada por el Plan Especial de Protección del Parque, elaborado en 2010 para establecer los distintos usos permitidos en cada zona de la planicie litoral, que ocupa una extensión de 4.700 hectáreas. Los terrenos lindan por un costado con una de las reservas integrales, zona que merece especial protección por su valor natural, aunque están calificados en el plan como “zona agronatural” y “zona agrícola y forestal”.

Los ecologistas tachan de “gran error” la decisión. “La venta resulta contraria a los criterios de protección de los espacios naturales”, suscribe en el escrito de alegaciones presentado ayer ante el Incasòl. A los ecologistas no les consta que el organismo rector del parque, la Agencia Catalana del Agua —responsable según Salvem l’Empordà de la conservación del estanque d’En Mornau, situado en el interior de la finca— o los servicios de Medio Ambiente de la Generalitat hayan emitido informes favorables a la operación. Según el Incasòl, esos informes no son necesarios.

“La Generalitat incumple la obligación de conservar la finca y sus valores biológicos”, mantiene el escrito de alegaciones. El Plan Especial obliga a conservar las áreas de pasto y los cercados y permite usos agrícolas, ganaderos y de caza con limitaciones en las zonas húmedas. La normativa impide los usos hoteleros, pero incluye una excepción para establecimientos de turismo rural en edificaciones previas a 1950 y de restauración y hoteles para masías reconstruidas.

Los ecologistas insisten en que la venta no debe producirse. “La finca debe ser adscrita a los órganos gestores del parque”, afirma Bárbara Schmidt, portavoz de Salvem l’Empordà.