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Protesta en Barcelona contra el recorte de derechos que impulsa el Gobierno

Los manifestantes rechazan la violencia, pero defienden el derecho a protestar o desobedecer

Concentración en Barcelona contra los recortes de los derechos civiles.

La plaza de Catalunya de Barcelona ha vuelto a llenarse este mediodía, aunque no hasta la bandera, en señal de protesta contra los recortes que han anunciado la Generalitat y el Gobierno español para atajar actitudes violentas como las que se produjeron durante la huelga general del pasado 29 de marzo. Bajo el lema Paremos los recortes a los derechos y libertades civiles, en la protesta, convocada por la Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona (FAVB), también han participado los sindicatos y los partidos de izquierdas, aunque solo se han visto caras de ICV y de Solidaritat Catalana per la Independència (SI).

Los manifestantes, más personas mayores que jóvenes, han pedido la dimisión del consejero de Interior, Felip Puig, y la libertad de los dos detenidos durante la huelga que permanecen en prisión. En las pancartas podían verse lemas como Protestar no es terrorismo, No nos callarán y Golpe a golpe, Franco ha vuelto. Los yayoflautas, el ala senior del movimiento de los indignados, han amenizado la protesta con consignas como Desobediencia no es violencia. Las medidas anunciadas, señalan, atentan contra derechos como el de reunión y supondrán un endurecimiento del Código Penal. Varios juristas han criticado ya los planes de reforma, de los que cuestionan la proporcionalidad de aspectos como la posibilidad de que sea delito convocar protestas a través de las redes sociales.

El presidente de la FAVB, Jordi Martí, ha rechazado cualquier forma de violencia, desde los altercados callejeros hasta "que una familia sea expulsada de su casa porque no puede pagar la hipoteca". A su vez, el exfiscal anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo ha criticado las reformas anunciadas por el Gobierno y se ha preguntado "qué calificativo hará falta para los delincuentes verdaderamente peligrosos" si se llega a aplicar la Ley Antiterrorista a participantes en manifestaciones. La veterana activista Gabriela Serra ha advertido a Puig y al ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, que quienes vivieron la dictadura franquista no han olvidado: "Tenemos oficio de resistentes y los que vienen están aprendiendo". "No es una amenaza", ha dicho, "es un aviso, porque no estamos de acuerdo".