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En cine, las arrugas son dinero

El narrador gráfico Paco Roca explica a estudiantes su experiencia como autor de cómic

El dibujante se 'coló' en los Premios Goya

Paco Roca, con algunos de los escolares que asistieron a su intervención en San Miguel de los Reyes.
Paco Roca, con algunos de los escolares que asistieron a su intervención en San Miguel de los Reyes.

Los estudiantes que asistieron al encuentro con Paco Roca en el Monasterio de San Miguel de los Reyes de Valencia conocían bien Arrugas, a tenor de las preguntas que le hicieron. Pero había más. Uno le preguntó si empezó haciendo cómic erótico por algo especial. “Os contaré la versión light”, respondió, con un sentido del humor respetuoso. Explicó que tardó tanto tiempo en decidirse a hacer cómics que cuando lo hizo la mayoría de las revistas habían desaparecido. “Solo quedaban dos, El Víbora, inaccesible, o X Cómics, donde era más fácil publicar”. Así, el dibujante valenciano, hasta entonces dedicado a la publicidad y la ilustración, metió cabeza en el tebeo erótico. “Por eso lo hice, no porque me gustara más el porno que a cualquier otro adolescente”, aclaró arrancando risas del auditorio.

Era la primera comparecencia pública de Roca tras los dos goya obtenidos por Arrugas, la película basada en su novela gráfica del mismo título. Ante él, estudiantes de siete centros de enseñanza, de Valencia, Moixent y Sagunt, de 12 a 19 años. “Jamás había pensado que ganaría un premio, y menos un goya”, confesó a una pregunta pertinente. “Pero una vez eres candidato, en el fondo empiezas a desearlo con todas tus fuerzas”, reconoció, de manera que la ceremonia de los Goya se convierte en algo vital sin pretenderlo. “A final, me fui con la sensación de haberme colado en la fiesta y haberles robado un premio”.

Le preguntó un niño por qué quitaron tantas arrugas en la película. “Yo hice el diseño de los personajes para los animadores tal como la había hecho para el cómic, con todas sus arrugas”, puntualizó. Pero el director se lo devolvió “lleno de tachones rojos”, lo cual le tuvo mosqueado hasta que le explicó que, en animación, “esas arrugas eran dinero y que no era lo mismo una que 10”. Total, que tuvo que “hacer un lifting para hacer más fácil la animación”.

Una estaba intrigada por si las películas basadas en cómics roban protagonismo al autor. “Es al contrario”, respondió Roca, “con las películas ganamos lectores”. Y a otro si no le cansaba ser conocido por Arrugas. “Como un cantante al que siempre le piden la misma canción”, aceptó. “Pero lo asumes y aprovechas su tirón. Prefiero que el éxito sea por un tema social como Arrugas”. Y gracias a esta historia, le han pasado cosas como “inaugurar una residencia de ancianos en Italia” o “viajar con el presidente en el Air Force One a Japón”.

Hubo curiosidad sobre el origen de los personajes de Arrugas y sobre el alzhéimer. También sobre su vocación y profesión. “Primero, me gusta contar historias y el dibujo es la herramienta para contarlas”, manifestó este dibujante que lo es “por pasión y empeño”, porque de pequeño no era el que mejor dibujaba de su clase. Por lo demás su vida “es bastante monótona y aburrida”.