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Un devastador incendio devora parte de las Fragas do Eume

Las llamas abrasan 200 hectáreas y desalojan a más de 200 personas. La Xunta de Galicia pide auxilio a una unidad militar de León, situada a unos 300 kilómetros del incendio

El incendio de Fragas do Eume durante la madrugada.
El incendio de Fragas do Eume durante la madrugada. EFE

Un voraz incendio devora desde las tres de la tarde del sábado el corazón del parque natural de Fragas do Eume, un paraíso natural de 9.000 hectáreas que corre a lo largo de la cuenca del río Eume, en la provincia de A Coruña. El fuego amenaza un hábitat espléndido, perteneciente a la Red Natura, que esconde uno de los mejores ejemplos de bosque atlántico europeo. A medianoche, según informaban las agencias EFE y Europa Press, el fuego se había comido unas 200 hectáreas, y habían sido desalojados entre 200 y 300 vecinos del municipio de A Capela, según el alcalde de esta zona.

A lo largo de la tarde habían trabajado en las labores de extinción cinco helicópteros, un avión, tres brigadas, dos motobombas, tres agentes forestales, un técnico y varios bomberos del parque del Eume, según el Gobierno autonómico, la Xunta de Galicia, que tuvo que solicitar ayuda al batallón V de la Unidad Militar de Emergencia (UME), asentado en León, a unos 300 kilómetros del lugar.

Según información ofrecida a este diario por la base central de la UME (en Torrejón de Ardoz), unos 55 elementos de dicho batallón salieron hacia Fragas do Eume en torno a las cinco de la tarde y llegaron pasadas las diez de la noche -cinco horas después del inicio del incendio- y otros dos contingentes de la misma base habrían salido más tarde, aunque la base central de Torrejón no informó de cuántos militares incluían estos dos apoyos ni de su hora prevista de llegada.

El primer foco se localizó en torno a las 15.00 en el municipio de A Capela, a medio camino entre Pontedeume y As Pontes, según relató un exalcalde de esa localidad, Anxo Sueiro. El antiguo regidor contaba que vio el avance de las llamas desde la galería de su propia casa, hasta que el humo se hizo tan denso que se nubló la visión.

Desde el primer momento el fuego ha avanzado a velocidad de vértigo en un frente único pero muy amplio que ha ido calcinado hectáreas sin parar empujado por el fuerte viento del noreste. Las llamas saltaron de un margen a otro del río Eume y pasaron del Ayuntamiento de A Capela al de Pontedeume, y también hacia Monfero y As Pontes. La Xunta de Galicia decretó el máximo nivel de alerta (nivel 1) "de forma preventiva por la proximidad del fuego a las viviendas”.

Cuando las cuadrillas aún se afanaban desde tierra en luchar contra el fuego, dos centenares de vecinos de las parroquias de A Ribeira, A Teixeira y Vilariño en A Capela intentaban repartirse en casas de familiares y amigos para pasar la noche, todavía preocupados por los animales que tuvieron que dejar abandonados en las cuadras.

El fuego se ha cebado especialmente en varias aldeas de la parroquia de A Capela (que da nombre al municipio) como Teixido, donde hay un popular mirador. “Está la cosa muy mal. Hay mucho viento y se mueve muy rápido”, relataba sobre las siete de la tarde uno de los bomberos que participaba en el operativo. El humo del inmenso incendio de Fragas do Eume se fue extendiendo por toda la comarca: anocher era visible desde Pontedeume y llegaba a oscurecer el cielo de Ferrol, la ciudad más cercana, unos 20 kilometros al oeste de A Capela.

La Guardia Civil mantuvo cortada las carreteras de acceso al parque natural para que los helicópteros y los aviones disponibles trabajasen mientras tuvieran visibilidad. Sobre las nueve de la noche decidieron aterrizar y posponer sus tareas por falta de luz.

Hacia la medianoche el fuego había amainado un poco en la zona de A Capela, donde varias lenguas de fuego amenazaban algunas casas aisladas, pero seguía soplando en el otro flanco, más cercano a Pontedeume. Según Europa Press, el monasterio de Caaveiro tuvo que ser desalojado.