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Balada libre de trompeta

Es uno de los talentos más originales que ha dado el jazz en los últimos tiempos. El joven californiano Ambrose Akinmusire, que presenta su nuevo disco hoy, defiende su heterodoxia... y se declara fan de Concha Buika

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El trompetista estadounidense Ambrose Akinmusire.

Se habla de él como del nuevo prodigio de la trompeta de jazz y una de las voces más originales que ha dado el género en los últimos tiempos. Ambrose Akinmusire, nacido en Oakland, California, un 1 de mayo de 1982, visita Madrid para presentar esta noche su nuevo disco, When the heart emerges glistening, el primero que edita con el legendario sello Blue Note. “Ante todo, este disco habla de mí, de cómo soy y cuál es mi papel como artista en un mundo que cambia a cada momento. En ningún momento he pretendido hacer un álbum perfecto, sino honesto, que es muy distinto”.

Diez años atrás, un jovencísimo Akinmusire recalaba en el Festival de Jazz de Vitoria, junto al saxofonista Steve Coleman: “Era mi primera gira en serio, tenía 19 años y, la verdad, no sabía muy bien lo que pasaba por el mundo. Era un poco paleto, si quiere decirlo así. Hasta que una noche me cogió Steve por banda y me hizo ver lo importante que es tomarse en serio este oficio de músico. Que no todo es salir a tocar sino que debes entender qué es lo que estás haciendo, por qué tocas y que la música es un proceso de aprendizaje que nunca termina. Aquello me cambió la perspectiva totalmente”.

When the heart… incluye todo música original del trompetista, con la única excepción de What’s new, en la que Akinmusire rinde tributo al gran Clifford Brown: “Me encanta Clifford. Sin embargo, no podría decir quiénes fueron mis maestros. A los cuatro años tocaba el piano, luego me pasé a la batería y luego a la trompeta. Mis primeras influencias fueron la música gospel y las orquestas callejeras. El primer trompetista al que escuché fue Lester Bowie, después vinieron Nicholas Payton y Roy Hargrove; pero el primero que me tocó realmente fue Lee Morgan. En él había algo que reconocía, el sonido de la Iglesia”.

Diez años más tarde, el joven astro de la trompeta de jazz ha desarrollado un estilo que se desmarca claramente de las categorías conocidas: “Será porque no me considero un músico de jazz, ni siquiera un trompetista, sino un artista. Trabajo un concepto que nunca nadie ha intentado antes con el instrumento. Al principio todo el mundo quiere ser Freddie Hubbard y tocar fuerte y rápido. Vale. Yo también lo hice en su momento. Pero ese no es mi rollo. Yo trato de construir mis frases despacio, como si estuviera contándole una historia al oyente, que es exactamente lo que hago; y resulta que mi idioma tiene muchas maneras diferentes de expresarse”.

Algo que puede resultar chocante: el joven trompetista afirma encontrar su inspiración menos en la música que en los libros, el cine y los documentales de la televisión: “Yo soy lo que veo y lo que leo, lo que escucho y lo que pienso, mis decisiones equivocadas y las acertadas, y todo eso fluye a través de mi música”. Entre sus cineastas preferidos se cuentan David Lynch y Pedro Almodóvar, gracias al cual descubrió a la que hoy es una de sus cantantes “favoritas”, la hispano-nigeriana Concha Buika, “una mujer increíble, tan intensa, y tan honesta. Acabo de compartir escenario con ella durante dos noches en Polonia y ha sido una experiencia eléctrica. Tengo pensado invitarla a participar en mi próximo álbum, ojalá sea posible”.

Ambrose Akinmusire actúa hoy a las 21.00 en la Sala de Cámara del Auditorio Nacional. Entradas: entre 4 y 15 euros.