Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Generalitat se opone a la futura PAC porque "fomenta los desequilibrios"

El Gobierno catalán reclama a Bruselas

La nueva política agraria que ha propuesto la UE no gusta a la Generalitat ni al sector agrario de la comunidad. La PAC, que Bruselas aplicará en el periodo 2014-2020, margina el cultivo mediterráneo y fomenta las desigualdades en países como España. Así lo ha criticado el consejero de Agricultura y Medio Natural, Josep Maria Pelegrí, que ha presentado esta tarde en el Parlament el posicionamiento conjunto de su departamento y el sector agrario respecto la reforma de la política agraria comunitaria.

"El nuevo modelo no se adecua al modelo productivo catalán, caracterizado por la gran diversidad y riqueza de las producciones; favorece los desequilibrios entre agriculturas mediterráneas y continentales, y condiciona la viabilidad de muchas explotaciones agrarias", ha explicado Pelegrí.

El Gobierno catalán ha mostrado una oposición frontal a lo que denomina 'tarifa plana' de la futura PAC, es decir, la intención de Bruselas de estipular un pago base para reequilibrar el reparto de las ayudas directas que perciben los distintos productores europeos.

La PAC comporta unas ayudas para Cataluña de unos 315 millones de euros para 60.000 ganaderos

"No hemos acabado el trabajo, sino que empieza otra página de la historia  de la PAC en nuestro país", ha destacado Pelegrí antes de destacar el gran consenso y la unidad plasmada en este documento.

 

Respecto al agricultor activo, figura cuyo importe anual de los pagos directos es superior al 5% del total de sus ingresos totales obtenidos a través de actividades no agrícolas, la Generalitat reclama que es necesario un incremento del porcentaje.

La nueva PAC proyectará un panorama agrícola distinto en el seno de la UE. En 2014 desaparece el pago único y se asignarán nuevos derechos de pago base en función de la superficie agrícola admisible declarada este año. La propuesta catalana pide que esta 'tarifa plana' no se pueda aplicar en los estados miembro en los que haya una elevada diversificación productiva.

El documento se opone a reservar un 30% de las ayudas a los agricultores que realicen buenas prácticas medioambientales, el denominado 'pago verde'. La Generalitat cree que este porcentaje es "excesivo", y pide que no implique más gastos que puedan afectar a la competitividad de las explotaciones.

La propuesta catalana reclama el incremento de los controles e inspecciones en las fronteras para evitar la competencia desleal y reclama la activación para el sector agrícola de la exención de las normas de competencia, entre otras medidas. "Queremos una PAC que refuerce el papel y la competitividad de la agricultura catalana", ha concluido el consejero. La PAC comporta para Cataluña ayudas directas por valor de 312 millones de euros anuales, beneficia a unos 60.000 agricultores y productores.