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El CGPJ expulsa a Francisco de Urquía de la carrera judicial

El exmagistrado cobró 60.000 euros a cambio de liberar a un imputado

El exmagistrado de Marbella Francisco de Urquía.
El exmagistrado de Marbella Francisco de Urquía. EFE

El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) tiene previsto expulsar hoy de la carrera judicial al exmagistrado marbellí Francisco Javier de Urquía, condenado por el Tribunal Supremo a dos años de prisión y 17 de inhabilitación por prevaricación y cohecho. Urquía cobró en 2007, a través de un amigo, 60.000 euros a cambio de dejar en libertad a un imputado del caso Hidalgo, que él mismo instruía cuando estaba al frente del Juzgado de Instrucción número 2 de Marbella (Málaga).

Será la Comisión Permanente del órgano de gobierno de los jueces la que en su reunión de hoy haga efectiva la expulsión de Urquía, afirmaron fuentes del CGPJ. El exmagistrado perdió su destino tras ser condenado anteriormente por cohecho por recibir para la compra de su vivienda 73.800 euros del exasesor urbanístico del Ayuntamiento de Marbella Juan Antonio Roca a cambio de favorecerle judicialmente. En el año 2006, poco antes de la operación Malaya, Urquía decretó la suspensión de un programa de televisión que indagaba en el patrimonio del considerado cerebro de la corrupción en Marbella. En aquel caso, el Supremo le absolvió del delito de prevariación al que le había condenado el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).

En esta misma causa del cohecho de Roca, Urquía fue condenado a 21 meses de suspensión para el cargo de juez. Transcurrido este periodo, el exmagistrado solicitó el reingreso en la carrera judicial, contra el criterio del CGPJ. La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Supremo falló a su favor y le devolvió el derecho de reingresar al servicio activo, aunque no a su antiguo juzgado. Sin embargo, esta reincorporación a la judicatura no fue posible porque Urquía todavía tenía pendiente de confirmación la condena por los sobornos del caso Hidalgo.

En este último caso, el Tribunal Supremo no fue tan favorable para Urquía, y aunque rebajó la condena por prevaricación al entender que no era un acto continuado, mantuvo la pena mayor de cohecho. Al final, el exjuez Urquía solo vio rebajada su pena de multa por prevaricación —de 54.000 a 9.125 euros—.

Tras su expulsión definitiva de la carrera —si transcurridos los 17 años de inhabilitación quisiera volver a ser juez deberá opositar de nuevo— a Urquía se le abre un nuevo frente: el de la ejecución de su condena. Al estar condenado a una pena no superior a dos años de prisión y no tener antecedentes penales, el exmagistrado puede solicitar la suspensión de la ejecución de la pena de cárcel, algo que dependerá del criterio del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, que lo condenó en primera instancia por los sobornos del caso Hidalgo.

La expulsión de Urquía llegará dos semanas después de que el CGPJ apartara de la carrera judicial a Baltasar Garzón por la condena a 11 años de inhabilitación que le fue impuesta por intervenir las conversaciones que mantuvieron en prisión los presuntos cabecillas del caso Gürtel con sus abogados.