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Boi Ruiz defiende el cierre de urgencias nocturnas aplicado por Salud

El consejero señala que los servicios sanitarios menos eficientes deben ajustarse

Los servicios sanitarios deben privilegiar la eficiencia. Por ello el plan de cierre de las urgencias nocturnas en ambulatorios que el Departamento de Salud decidió era una medida "necesaria", ha defendido esta mañana el consejero del ramo, Boi Ruiz.

Esta decisión permitirá a la Generalitat ahorrar unos 230.000 euros al año por el cierre de cada uno de los servicios de urgencia nocturnos. "Eran servicios poco frecuentados", ha defendido Ruiz en el coloquio organizado por el IESE sobre la sostenibilidad del servicio sanitario. "Es el dinero que costaba mantener abiertas unas urgencias durante toda la noche pese a que solo acudían dos o tres personas", ha señalado.

El plan de reordenación de urgencias nocturnas, llamado así por la Generalitat, estableció el cierre nocturno de aproximadamente la mitad de los 185 centros de atención continuada en Cataluña, la mayoría ubicados en ambulatorios.

Algunas urgencias nocturnas eran servicios poco frecuentados

Boi Ruiz

De estos 185, Salud canceló la atención nocturna en 73, en 24 se han aplicado restricciones de horarios y de personal, y 17 han cerrado. La atención que prestaban la asumirán ahora otros centros, en algunos casos ubicados a 10 kilómetros de distancia del área a la que daban servicio.

El consejero ha insistido en que la sanidad pública debe buscar la eficiencia para mantenerse. "Un sistema de salud pública sostenible no solo es positivo para ofrecer buenos servicios, sino que favorece la industria auxiliar", ha señalado. "Si no es sostenible el sistema público de salud, tampoco lo será la industria", ha destacado para defender una "nueva relación" en el sector sanitario, en el marco de la cual la industria tiene que ir más allá del precio, el volumen y el objeto.

"No compramos una cápsula, sino el efecto que tiene ese fármaco", ha puntualizado. En este sentido, Ruiz ha recordado que la Generalitat firmó el año pasado el primer contrato con una farmacéutica cuyo pago estaba vinculado a los resultados del tratamiento, al margen del coste del producto. "Ahora es momento de hacer política sanitaria con mayúsculas, y esto no es discutir si un ambulatorio está abierto más o menos horas", ha indicado Ruiz, quien ha subrayado que el sistema sanitario se basa en concentrar los recursos en el siniestro y la curación de enfermedades. "Deberíamos centrarnos en la innovación y la gestión del riesgo y la prevención", ha añadido.

En este sentido, ha cuestionado que alcanzar un récord de trasplantes en Cataluña, como sucedió el año pasado, sea un éxito del sistema. "El verdadero éxito sería que estos pacientes no necesitaran un trasplante", ha detallado el consejero.

La prevención debería ser especialmente útil, según el consejero, en el campo de las patologías crónicas. Estas consumen alrededor del 70% del presupuesto sanitario. Ruiz ha señalado que estos enfermos serán los encargados de gestionar su propio riesgo al asumir "una mayor responsabilidad en la protección de su salud".