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Botella elimina parte del programa de prevención de drogodependencias

El Ayuntamiento justifica el recorte "por un criterio de urgencia" y afecta a las 21 áreas de prevención de la capital

El último ajuste presupuestario realizado de forma preventiva por el Ayuntamiento de Madrid (PP) se ha llevado por delante de manera permanente parte del programa integral de prevención de Instituto de Adicciones de Madrid Salud, que se ha quedado sin dinero bajo sus pies para seguir adelante. El fuerte ajuste en esta área está poniendo en peligro además otros programas, puesto que las ONG, asociaciones y empresas que participan en ello estudian retirarse ante la falta de apoyo económico.

El programa cancelado gestionaba el servicio de prevención de adicciones en los 21 distritos de la capital, así como la formación, investigación e innovación en esta materia. Entre otras, sus funciones eran “detectar y controlar los factores de riesgo personal y social de consumo de drogas”; “asesorar al profesorado sobre intervenciones preventivas”; “intervenir con las familias en situaciones de consumo de sustancias”; “colaborar con el tejido asociativo para la prevención”; “investigar nuevos modelos” y “promover un cambio social que reduzca el riesgo de trastornos adictivos”.

 En resumen, sus profesionales intervenían en el ámbito escolar, familiar, en el de la comunidad y directamente con los adolescentes y jóvenes en situación de riesgo para evitar que desarrollaran adicciones, no solo a drogas sino también a teléfonos móviles o videojuegos, por ejemplo. Operaban en todos los distritos, pero especialmente en los de Moncloa-Aravaca, Villaverde, Vicálvaro, Usera y Carabanchel. El programa contaba, entre otros, con un coordinador, 26 educadores sociales y ocho especialistas en medicina, psicología o pedagogía. En total, 37 personas.

El contrato se adjudicó para el periodo entre mayo de 2008 y abril de 2010 por 3.019.517 euros, y fue prorrogado hasta abril de 2012 por 3.282.368 euros más.

En enero, el Ayuntamiento decidió congelar provisionalmente 128 millones de los presupuestos municipales para 2012, un 7,25% del gasto total en bienes y servicios. Lo hizo por “prudencia y sentido común”, según el vicealcalde, Miguel Ángel Villanueva, al no “tener claros los ingresos” con los que contaría el Consistorio al no haber aprobado aún el Gobierno central los Presupuestos.

“Estas retenciones no constituyen un recorte ni tienen carácter definitivo”, asegura el Ayuntamiento. Es decir, en caso de que en marzo, cuando se conozcan los Presupuestos del Estado, la situación no sea tan adversa y ese recorte pueda revertirse. Pero no en el caso del programa eliminado, que desaparece de forma definitiva. El Gobierno municipal ha justificado esta decisión por “un criterio de urgencia”. Considera menos importante la prevención que mantener la atención y reinserción a 9.000 pacientes. Además, explica que hay otros programas que siguen, como Prevenir en Madrid o el programa de deportes de ocio alternativo.

Cuando el Ayuntamiento anunció el recorte de 128 millones aseguró que no afectaría a servicios esenciales. Los objetivos de estos programas de prevención son “retrasar en lo posible la edad de inicio en el uso de alcohol, tabaco y otras drogas entre los escolares”; para ello se ha actuado en más de medio millar de centros educativos y sobre cerca de 70.000 jóvenes. Además, “prima la intervención con familias como un eje prioritario”, con un millar de consultas; casi 2.700 familias han recibido formación y 210 han participado en grupos de apoyo.

Dentro del proceso de eliminación de servicios duplicados, la Comunidad y el Ayuntamiento están cerca de acordar el traspaso de Madrid Salud al Gobierno regional, que incluye 19 centros y cerca de 800 funcionarios. También pasará a la Comunidad la red municipal de atención a drogodependientes, con siete centros públicos y dos concertados, que conforman el Instituto de Adicciones. Profesionales y entidades se han manifestado en contra al entender que esto implicará un cambio de modelo, que pasará a ser exclusivamente sanitario en lugar de bio-psico-social, como hasta ahora.