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El Gobierno ultima el consenso interno sobre la ley de violencia machista

Interior renuncia a derogar el capítulo de la Ley de Igualdad sobre la materia

Tanto el Departamento de Interior, como Emakunde, quisieron ayer apaciguar de modo conjunto la cascada de opiniones contrarias al anteproyecto de ley de violencia de género. Su primer borrador fue contestado tanto por informes internos de los técnicos de igualdad del Gobierno como por el movimiento asociativo, y tampoco gustó al propio Instituto Vasco de la Mujer, aunque su directora, María Silvestre, nunca llegó a explicitar públicamente esa discrepancia. También por las Diputaciones y Eudel.

“Les hemos convocado para presentarles el anteproyecto de Ley de Violencia de Género”, empezó el consejero de Interior, Rodolfo Ares, su comparecencia junto a la directora del área, Mariola Serrano. Sin embargo, no fue así, porque el anteproyecto no existe aún; sigue en fase de discusión y negociación interna en el Gobierno y a falta de cerrar. Lo que está sobre la mesa es un tercer borrador, que ya contiene “importantes mejoras”, dijeron Ares y Serrano, y la directora de Emakunde, María Silvestre, cree que habrá todavía un cuarto, que será el definitivo y se someterá de nuevo a audiencia pública. “Es verdad que el primero no nos gustó”, admitió ayer a este periódico, en sus primeras declaraciones públicas sobre el particular “pero también, desde que lo dijimos, Interior nos garantizó que no se haría nada sin nuestro acuerdo”, indicó.

María Silvestre admite por primera vez que discrepó del texto inicial

Interior prevé que en un par de semanas estén cerrados los flecos que faltan, que Ares no concretó. Aunque el consejero tampoco precisó si se mantiene o no la derogación del capítulo VII de la Ley de Igualdad, en lo que los detractores del proyecto juzgaron como un recorte de competencias a Emakunde, este periódico ha podido confirmar que en el nuevo borrador ya no consta.

Silvestre lo corroboró. “Esa disposición desaparece y el ámbito de intervención de la dirección de violencia de género se circunscribe a la detección, atención y protección a las víctimas”, indicó.

La directora de Emakunde hizo público un comunicado tras la rueda de prensa de Ares y Serrano, en una acción sincronizada de cierre de filas y unificación de mensajes, así como de desmentido a las acusaciones vertidas el viernes en una comparecencia por la plataforma de asociaciones feministas que exige que se renuncie a la ley.

Frente a eso sí hay acuerdo total en el seno del Gobierno, al ser un compromiso de su calendario legislativo la aprobación de una norma específica. Las tienen el Estado y seis comunidades autónomas. Serrano defendió la necesidad de la norma, en que la actual solo da cobertura legal a parte de las víctimas —citó vacíos como los matrimonios forzados, los delitos contra la libertad sexual o las mutilaciones genitales— y para regular derechos que se extiendan a cualquier forma de violencia machista, incluidos los ámbitos laboral o docente. Ares reprochó como “interesado” el debate en contra suscitado y lo puso en relación con la oposición nacionalista “de origen” a la creación de una dirección en Interior. Negó que la ley limite competencias a Emakunde ni segregue la violencia de género de las políticas de igualdad — “las refuerza”, dijo— y afirmó que sí crea derechos nuevos, entre los que Serrano destacó el fondo que adelantará las pensiones a las mujeres cuyos cónyuges no se las paguen.