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Memorias de sol y de guerra

Una exposición recuerda las colonias creadas en Oliva con ayuda noruega para los niños evacuados durante la Guerra Civil

Un hombre contempla los paneles de la exposición 'Solidaritat a Oliva. 1936-1939'
Un hombre contempla los paneles de la exposición 'Solidaritat a Oliva. 1936-1939'

 Cuando en 1936 estalló la Guerra Civil, sectores progresistas de todo el mundo occidental, que preveían el avance del fascismo en Europa, no dudaron en organizar comités de ayuda humanitaria para España. En Alcoi, un comité sueco-noruego creó un pionero hospital militar, emplazado en el edificio de la actual Escuela Superior Politécnica. Cuando en 1937, el Gobierno de la República se hizo cargo de la gestión del centro, los cooperantes nórdicos extendieron su labor a otras localidades cercanas, como Oliva.

Los refugiados

procedían del centro y

del sur de España

Esta ciudad de La Safor, situada en la retaguardia, ya había comenzado a acoger a numerosos refugiados que huían del continuo avance del frente fascista. Bajo la coordinación de Nini Haslund, representante del Comité Noruego de Ayuda a España y de la Oficina Internacional para la Infancia, y la dirección del Ministerio de Instrucción Pública y Salud, con las aportaciones económicas noruegas se sumaron tres colonias infantiles a las dos ya existentes en Oliva y se creó el hospital infantil Frithjof Nansen. Hasta el fin de la guerra, centenares de niños en situación extrema, procedentes sobre todo del centro y el sur de la Península, vivieron una tregua bajo el sol, bañándose en la playa, recibiendo atención médica y nutricional y una educación innovadora y global, heredera de las colonias infantiles de tintes roussonianos con larga trayectoria en Europa.

La memoria de la acción filantrópica noruega, hasta ahora escasamente documentada, se recupera en la exposición Solidaritat a Oliva. 1936-1939, que hasta el 4 de marzo puede visitarse en el Museu Etnològic de la localidad. El autor de la muestra y del libro homónimo que recuperan documentos y fotografías inéditos es el profesor de Historia Joan Ramon Morell Gregori, que ha contado con la colaboración del Centre d’Estudis i Investigacions Comarcals Alfons el Vell y del Ayuntamiento de Oliva.

La muestra recupera

fotografías inéditas

“No podemos hablar de cifras totales de niños acogidos en las colonias de Oliva. Solo contamos con algunos listados”, explica Morell. Como el registro que halló en un archivo suizo: en noviembre de 1938 vivían en las cinco colonias de Oliva 309 menores. Una de las colonias estaba instalada en el caserón en el que hoy vive el poeta Francisco Brines.

Entre los materiales rescatados destacan especialmente las imágenes del célebre fotógrafo alemán Walter Reuter, que inmortalizó la vida en la retaguardia. Morell también se enzarzó en la difícil búsqueda de supervivientes y ha logrado recoger 10 testimonios orales: “Todos recuerdan su estancia como muy feliz, e incluso algunos han vuelto a Oliva en busca de recuerdos”. En 1939, aquellos niños felices regresaron bruscamente a la realidad de la posguerra.