Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los trabajadores de metro y autobús de Barcelona acuerdan cuatro días de huelga

El paro coincide con la celebración del Congreso Mundial del Móviles en la capital catalana

Barcelona no tendrá servicio de metro y bus durante los días en que se realice el Congreso Mundial de Móviles en la capital catalana, a finales de este mes. Así lo decidieron ayer los trabajadores de Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB), que votaron el paro en dos asambleas. Josep Garganté, portavoz de la CGT en la sección de conductores de autobús, explicó que la protesta será escalonada y que cada día de paro se decidirá si se trabaja el siguiente. Asimismo auguró que no prestarán los servicios mínimos que decrete la Generalitat “si son muy altos”.

En un comunicado, los sindicatos explicaron que la decisión de hacer coincidir la huelga con el evento “busca mostrarle al mundo que este Ayuntamiento no cumple sus acuerdos, da un peor servicio de metro y autobús a la población, y además lo hace a un mayor precio”. Los trabajadores denuncian, entre otras cosas, que no se cumple el convenio colectivo y que desde enero está congelado el sueldo de 3.200 empleados.

Joaquim Forn (CiU), gerente de TMB y primer teniente de alcalde, explicó que algunas medidas de recorte son necesarias para garantizar la viabilidad de la empresa y aseguró que “desde el primer momento se ha garantizado el mantenimiento del sueldo y la plantilla”. “En un momento tan complejo, no podemos entender una estrategia sindical y política que tiene como objetivo una subida de salario”, apostilló Forn, que sin embargo se mostró abierto a dialogar. Hoy los sindicatos están convocados a una reunión.

Unitat per Barcelona y el Partido Popular reivindicaron el derecho a la protesta, pero apoyaron a Forn. “Se está intentando evitar un ERE y mantener todos los puestos de trabajo, y por tanto pediría un sindicalismo responsable”, pidió la portavoz del PSC, Assumpta Escarp. Por su parte, la Fira de Barcelona alertó del problema de imagen que tendría la ciudad y del impacto en el transporte de los 60.000 participantes que se espera que asistan a la feria.