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El Hospital de La Seu opera antes a los pacientes de pago que a los públicos

Una mujer se salta siete meses de lista de espera al recurrir a un seguro privado

Recepción del Hospital de La Seu d’Urgell.

El retraso en las listas de espera de la sanidad pública causado por los recortes de la Generalitat abre la puerta a que los hospitales públicos concertados —aquellos que no dependen del Instituto Catalán de la salud (ICS)— ofrezcan una operación más rápida a cambio de pagar, ya sea directamente al hospital por alquilar un quirófano o recurriendo a un seguro de salud privado. El de La Seu d’Urgell ofrece esta posibilidad, que permite a los enfermos con recursos evitarse los meses de espera en la sanidad pública, especialmente después de que el Departamento de Salud suspendiera el decreto que fijaba un tiempo máximo garantizado de seis meses para las 16 patologías más comunes.

El centro de La Seu, integrado desde hace 25 años en la red de pública de hospitales, ha empezado este lunes a alquilar las salas quirúrgicas y de consultas a la sanidad privada con el argumento de paliar los recortes presupuestarios y el déficit de más de un millón de euros que arrastra.

Este hospital da cobertura a unos 22.000 habitantes de la comarca del Alt Urgell y está gestionado por un patronato en el que participan el obispado y el Ayuntamiento. La dirección del centro ha decidido aumentar sus ingresos arrendando sus espacios cuando no están en uso, principalmente por la tarde.

Este lunes se realizaron las primeras intervenciones: Teresa Tosas, de 66 años, con una lesión de rodilla, fue la primera que utilizó un quirófano alquilado del hospital para saltarse una lista de espera de al menos siete meses. Al operarse a través de una mutua, solo ha tenido que esperar uno. 

“El médico me dijo que me tendría que esperar siete meses o más”

Tosas fue operadada de menisco a través de la Mutua Comarcal en un quirófano alquilado del Hospital de La Seu por un traumatólogo que trabaja para la sanidad pública a través de este hospital y que además tiene consulta privada.

“El médico me dijo que para operarme me tendría que esperar siete meses o más, pero que existía la posibilidad de un acuerdo con el hospital para utilizar sus quirófanos, en cuyo caso me podría operar antes de un mes”, relata la mujer. Tras el pago, la abultada espera de la sanidad pública se transformó en una vía rápida hacia la intervención quirúrgica. “Me hicieron los papeles después de las fiestas navideñas y finalmente me operaron el lunes. Todo ha ido muy bien. Entré en el quirófano a las cuatro de la tarde y a las siete ya estaba en casa”, señaló la paciente.

Se trata de un camino propiciado por los ajustes realizados por el consejero de Salud, Boi Ruiz, en la gestión de las listas de espera de la sanidad pública. Estos se basan, en síntesis, en priorizar las intervenciones más graves o urgentes y retrasar las que lo son menos, además de suprimir el tiempo máximo de espera que garantizaba Salud para la sanidad pública catalana. Solo los pacientes de cataratas y prótesis de rodilla y cadera que cumplan ciertos requisitos deben ser operados antes de seis meses, según establece un decreto del Ministerio de Sanidad de obligado cumplimiento para la Generalitat. Y aun así, los afectados por estas patologías deben cumplir condiciones más estrictas para que el médico pueda incluirlos en la lista de espera, como que la enfermedad se encuentre en estado avanzado.

El centro argumenta que los ingresos permitirán mejorar las instalaciones

Marina Geli, consejera de Salud con el tripartito, ya advirtió de que “estos cambios esconden una herramienta para manipular a su antojo las listas de espera”. Esta espera también permite ahora que los centros concertados alquilen sus servicios a pacientes de pago. De momento, los tres quirófanos del hospital solo podrán alquilarse por las tardes, que es cuando no hay programadas operaciones de la sanidad pública. Existe una tarifa orientativa que oscila entre 300 y 400 euros por hora, que abona la mutua del paciente o el profesional que le atiende de forma privada. En el precio va incluido el quirófano y el material.

El hospital urgelense prevé realizar una docena de alquileres al mes y, de momento, las especialidades con mayor demanda son traumatología y cirugía general. Además de los quirófanos, el hospital también ha empezado a alquilar algunas consultas los fines de semana.

El Hospital de La Seu defiende esta medida como útil para mejorar los servicios al tiempo que mantiene una sanidad pública de calidad. “Nosotros garantizamos que cualquier paciente de la comarca tendrá su cirugía según el modelo de lista de espera de Salud” justificó Joan Altimiras, gerente del hospital. “Pero si prefiere acortar los plazos, puede recurrir a la medicina privada. En ningún caso esa actividad irá en detrimento de la calidad de la sanidad pública”, señaló. Los ingresos extras que se obtengan por esta vía “se destinarán a mejorar nuestras instalaciones, con lo que se beneficiarán todos los usuarios”, defendió el gerente.

La iniciativa del centro está dirigida a profesionales de la medicina que quieren ejercer privadamente su especialidad. En cualquier caso, puntualiza Altimiras, la actividad, la responsabilidad y la relación con los pacientes corresponde a los profesionales que alquilan la instalación y no al propio hospital.