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El Gobierno se apoya en el PP para aprobar la primera 'ley ómnibus'

La oposición alerta de que se abre la puerta a fragmentar el ICS

Enric Millo, Alícia Sánchez Camacho (PP) y Artur Mas (Ciu), en el Parlament de Catalunya
Enric Millo, Alícia Sánchez Camacho (PP) y Artur Mas (Ciu), en el Parlament de Catalunya

El Partido Popular (PP) permitió ayer, una vez más, que el Gobierno de Convergència i Unió (CiU) se saliera con la suya. El Ejecutivo logró aprobar las dos primeras leyes que forman el paquete de las ómnibus (la tercera se vota hoy) exhibiendo su voluntad de pactar con distintos grupos. CiU aceptó varias enmiendas del PSC y ERC, pero en los puntos más polémicos de las leyes se apoyó en el PP. La geometría variable que busca el Gobierno, sin embargo, le jugó una mala pasada en algunas propuestas, en las que todos los grupos se aliaron contra la voluntad del Ejecutivo.

Curiosamente, la votación de las leyes de simplificación fue de las más complejas en lo que va de mandato: para aprobar dos leyes, los diputados estuvieron tres horas votando, sin contar el debate. La Ley de Simplificación y Mejora de la Regulación modifica 32 preceptos que afectan a ocho ámbitos diferentes. Entre otras medidas, destacan las de medio ambiente y las referidas a la gestión del agua. Por su parte, la Ley de Agilidad y Reestructuración Administrativa confirma reformas que han levando agrias polémicas en el sector sanitario, como es abrir las puertas a la privatización y a la fragmentación del Instituto Catalán dela Salud(ICS). Estas son algunas de las medidas más destacadas que surgen de las dos leyes ómnibus.

- Acceso motorizado al medio natural. El Gobierno quita trabas para poder ir en moto por espacios naturales. Los vehículos podrán pasar por pistas y caminos de menos de cuatro metros de ancho -hasta ahora estaba prohibido- y también se podrán realizar competiciones en terrenos protegidos siempre que se disponga de la autorización pertinente.

- Agua. La ley abre la puerta a "externalizar" los servicios que ofrece la distribuidora Aguas Ter-Llobregat (ATLL). El PP y CiU cerraron una enmienda para que las instalaciones de ATLL las asumiera directamente la Generalitat, y no la Agencia Catalana del Agua como estaba previsto inicialmente. La ley también quita representatividad ciudadana a la gestión del agua, con la eliminación de los consejos de cuenca.

- Valle de la Santa Creu. La primera ley ómnibus prevé la modificación de los límites del Cap de Creus. Se excluye de la protección el valle de la Santa Creu, una zona de El Port de la Selva que recibirá la calificación de núcleo urbano.

- Prostitución. La ley establece la prohibición de la prostitución en las carreteras que sean competencia de la Generalitat. ERC pactó una enmienda con CiU para que las prostitutas se beneficiaran de programas de reinserción.

- Sanidad. El Instituto Catalán de la Salud (ICS) podrá crear consorcios, hecho que deja la puerta abierta a la fragmentación del organismo y a la entrada de capital privado. Hasta ahora, la ley obligaba a que todos los centros y establecimientos que forman parte de ICS tuvieran la misma personalidad jurídica. También se abre el melón para que los centros hospitalarios públicos puedan ser usados por empresas privadas, ya que se elimina el blindaje que establecía el artículo 15 de la ley 8/2007 del Instituto Catalán de la Salud.

- Menos organismos. Se suprimen el Laboratorio General de Ensayos e Investigaciones y el Instituto de Investigación Aplicada del Automóvil.

- Memorial Democrático. Los miembros del Consejo de Participación dejarán de tener voto, solo tendrán voz.

- El Conca, devaluado. El Consejo Nacional de la Cultura y las Artes pasa a tener un papel institucional, ya que se le quita el poder de otorgar subvenciones a proyectos y entidades culturales.